El Nacimiento Virginal de Cristo

El nacimiento virginal es uno de los fundamentos del Cristianismo que no puede ser negociado: La Biblia claramente dice que el Señor Jesús nació de una virgen. Esta fue la promesa de las escrituras del Antiguo Testamento (Isaías 7:14) y es lo registrado en las escrituras del Nuevo Testamento (Mateo 1:18-25; Lucas 1:26-38). Las profecías del Antiguo Testamento son muy precisas en decirnos que el Cristo nacido de una virgen es el eterno Hijo de Dios. Miqueas 5:2 dice que aquel nacido en el mezón de Belén ha estado saliendo “desde los Días de la eternidad.” En Isaías 9:6 se nos dice que un niño fue nacido y que un hijo fue dado. La exactitud de las palabras es crucial. El nacimiento virginal de Cristo (‘un niño fue nacido’) denota el comienzo de su encarnación cuando Dios formaba su cuerpo, pero como el Hijo eterno (‘un hijo fue dado’), Él no tuvo comienzo. Isaías 7:14 nos dice que el nacido de la virgen es “Dios con nosotros.”

La Palabra Hebrea para el Nacimiento Virginal.

La palabra Hebrea traducida como “virgen” en Isaías 7:14 es almah, y es usada en la Biblia nueve veces: Génesis 24:43; Éxodo 2:8; Salmo 68:25; Proverbios 30:19; Cantares 1:3; 6:8; Isaías 7:14. Almah es traducida como “doncella” en Éxodo 2:8 y Salmo 68:25. Aunque varios comentaristas Bíblicos contienden que las palabra se puede referir a una mujer que no es estrictamente una virgen, aun así no hay certeza de que sea usada de otra manera en las escrituras. Génesis 24:43 habla de Rebeca de esta forma antes de convertirse en la novia de Isaac; ella era obviamente una virgen en todo el sentido de la palabra. Éxodo 2:8 habla de la hermana de Moisés de igual manera que cuando como jovencita ella vivía en su casa, referencia clara de que era un al virgen.

El Salmo 68:25, Cantares 1:3 y 6:8 no son tan claros en decir qué clase de jovencitas eran, pero no hay ninguna indicación en esos contextos de que ellas no eran vírgenes. Así que decir que ellas no eran estrictamente vírgenes es mera especulación. La cita de Isaías 7:14 habla, sin discusión alguna, de una virgen porque fue cumplida en la vida de María, la madre del Señor Jesús. El nuevo Testamento nos dice que aunque ella estuvo casada con José, ella concibió al Señor Jesucristo “antes de que ellos se juntasen” (Mateo 1:18). El Espíritu Santo cita a Isaías y lo aplica directamente al Señor Jesucristo. Cualquier “teólogo” que cuestione esta aplicación o la traducción de Isaías 7:14 de la versión Reina Valera está negando el testimonio de Dios.

El Propósito del Nacimiento Virginal

1.    Cristo se volvió hombre para que Él pudiera ser la expiación por el pecado la humanidad (Marcos 10:45; Romanos 5:12, 18-21; II Corintios 5:19; I Timoteo 2:5-6; Hebreos 2:9, 17; 10:4-12; I Juan 3:5).

2.    Cristo se volvió hombre para heredar el pacto Davídico (Isaías 9:6-7; Lucas 1:31-33; Hechos 2:29-30).

3.    Para ser un ejemplo a los santos (I Pedro 2:21; I Juan 2:6).

4.    Para ser nuestro sumo sacerdote (Hebreos 2:17; 3:1).

5.    Para destruir las obras del diablo (Hebreos 2:14; I Juan 3:8).

6.    Para cumplir todos las promesas y las profecías de las escrituras (Lucas 1:69-70).